
Por qué contratar un fotógrafo documentalista para una boda? Por mi experiencia los novios que lo hacen son los que realmente quieren capturar tanto los momentos cándidos como los imprevistos durante ese día tan especial.
La mayoría de estos momentos están cargados de amor y felicidad. Sin embargo, a veces también de ansiedad y estrés. Y, de vez en cuando, los momentos están cerca del desastre. Debería fotografiar ésto también?
Un ejemplo sucedió hace un par de semanas durante una boda en Castelldefels, Catalunya. Estaba en la casa de la madre del novio. De repente pasó la peluquera corriendo a la terraza y chocó con la puerta de vidrio, sin saber que estaba cerrada, haciéndose añicos. El estruendo fue enorme y el cristal voló por toda la sala.
Mi reacción instintiva era sacar una foto. Sin embargo, durante la fracción de segundo que tardé en levantar la cámara, me dí cuenta de que podría haberse hecho daño grave. Así que puse la cámara sobre la mesa y empecé a revisar las heridas de la peluquera. Se había cortado varias veces pero, afortunadamente, solo de manera ligera.
Como había vidrio por toda la sala volví a trabajar sacando fotos de la limpieza. Y la peluquera, como testimonio de su profesionalidad, terminó de peinar a la madre antes ir a urgencias.
El resto del día, en la iglesia de Castelldefels y Restaurante Les Marines a lado de la playa, fue armonioso como cabía esperar, aunque muchas de las conversaciones giraron alrededor de la peluquera y sin duda en el futuro será una de las anécdotas recordadas. Y, me parece que el reportaje mejoró considerablemente al incluir unas cuantas fotos de ese momento inesperado.
Recomendación:
“Hola James, ya estamos de vuelta y así una sorpresa encontrarnos con las fotos. MUY CHULAS! Muchas gracias, de verdad que nos han gustado mucho. Un beso, Esther.”















