
Desde la calle fuera de Riad Idrissy, Fez, no hay pista alguna de la belleza que te espera dentro. Ubicado en el corazón de la vieja parte de la ciudad, designado patrimonio de la humanidad por UNESCO, la puerta principal es igual a todas las demás.
Sin embargo, es difícil no emocionarse por el esplendor cuando entras. La arquitectura es exquisita. Las cuatro habitaciones dan al patio central que está abierto al cielo. Los altos techos son pintados o tallados en madera. Te sientes como parte de la nobleza en la que en tiempos pasados pertenecía el “riad”.
Es difícil tomar una mala foto de tal lugar. Pero también es difícil sacar una foto que capture la magia del sitio. Hay que pasar tiempo con alguien para encontrar su alma, me parece. Así que Robert Johnstone, el encargado, cerró el hotel durante cuatro días para que pudiéramos hacer pruebas a todas horas, de día y de noche.
También fotografiamos el jardín al lado donde se va a inaugurar el restaurante “Ruined Garden” en Septiembre.
Recomendación del cliente: “Tus fotos son fabulosas… Muy contento.”












